Contracturas musculares

Hoy quiero dedicar la entrada al blog a explicar qué son y cómo se producen las contracturas musculares, ya que es uno de los motivos más frecuentes de consulta que me encuentro en clínica. 


¿Qué es una contractura muscular?

Una contractura muscular es una contracción exagerada e involuntaria de las fibras que forman el músculo. Es una contracción que se mantiene en el tiempo por diferentes causas. Pueden ocurrir en cualquier músculo y por lo general la persona refiere dolor y "tensión" en la zona en cuestión.

En algunas ocasiones la contractura es palpable con facilidad y se asemeja a un "bulto" que produce dolor local y altera la funcionalidad normal del músculo.

Una contractura puede comenzar en cualquiera de los siguientes pasos, ya que una vez que comienza el proceso, este se convierte en una especie de círculo vicioso en el que un paso da lugar al siguiente y se retroalimentan:

El tono muscular es algo necesario y fisiológico, pero cuando es demasiado elevado y esto se mantiene constante, el músculo estará más tenso, más rígido y más duro y disminuirá su capacidad de movimiento. Al disminuir su movimiento, disminuye su circulación sanguínea, reduciendo así tanto la capacidad de recibir sangre limpia y oxigenada como la de eliminar las toxinas. Estas toxinas provocarán dolor porque irritan las terminaciones nerviosas que, junto con la presión que está haciendo la propia contracción muscular, tiene como resultado el aumento de tono muscular como protección, perpetuándose así el circulo vicioso. Y volvemos a empezar. 


Como decíamos, hay diferentes causas por las que se producen las contracturas. Algunas de ellas son:

  • Tensión psicológica: produce aumento de tono muscular y también hace que la respuesta ante el dolor sea más exagerada.
  • Autointoxicación: puede ser debida a una mala alimentación, mal proceso digestivo que provoca gran producción de procesos tóxicos o a un mal funcionamiento de órganos como riñón o hígado que hace que no se filtre bien la sangre y se acumulen más toxinas, lo que favorece el proceso de contractura. 
  • Reflejos viscerales: es algo importante a tener en cuenta en contracturas muy rebeldes. En resumen, cuando una víscera tiene un mal funcionamiento, se produce una mala gestión del nivel medular "que le corresponde", afectando a todo el nivel, incluyendo víscera, zona de piel y zona muscular. Esa alteración hace que haya un aumento de tono y un mal aporte sanguíneo en esa zona. 
  • Esfuerzos mantenidos: las posiciones fijas disminuyen la movilidad de la musculatura, lo que como ya hemos visto, hace que se altere la circulación de la zona, disparando el proceso de contractura. 
  • Microrroturas fibrilares: se dan en todas las actividades deportivas intensas. Estas microrroturas van a provocar un aumento de toxinas porque dejan células muertas con radicales libres que son tóxicos, provocarán dolor y se pondrán en marcha los procesos de contractura. 
  • Contracción antálgica: se suelen dar como protección en torno a un problema articular. No tiene una importancia principal, lo principal será resolver el problema articular, pero también hay que estar pendientes de ellas. 
  • Sedentarismo: provoca una pérdida de movimiento y de capacidad de contracción - relajación que tienen los músculos, lo que va a suponer una menor capacidad de limpieza de los tejidos en general y favorecerá contracturas de todo tipo. 
  • Frío: provoca una contracción defensiva para provocar un aumento de la temperatura y si se mantiene mucho tiempo, se desencadena la cascada de sucesos. 

Espero que esta información os ayude a comprender mejor lo que es una contractura y cuáles son los factores que influyen en su producción y perpetuación. 


- Si tenéis alguna duda sobre el tema no dudéis en escribirme y trataré de resolver todas vuestras dudas -

- Nadia Gil Fisioterapia | Comienza a cuidarte -
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